Desde este 1 de julio todo aquel proveedor o plataforma de criptomonedas que no cuente con una licencia MiCA (Markets in Crypto-Assets) quedará automáticamente fuera del sistema y será considerado un chiringuito financiero. La nueva regulación es única y pionera en el mundo y busca estandarizar y aportar luz a un mercado, el de las criptodivisas al que precede su mala fama y falta de transparencia. La normativa europea entró en aplicación el 30 de diciembre de 2024 y los operadores de cripto con negocio en Europa han tenido año y medio para solicitar esta licencia que, desde hoy, es obligatoria.
Lo llamativo es cómo grandes operadores como Binance han quedado fuera y se verán obligados a cerrar sus puertas en Europa, dejando huérfanos a millones de usuarios que tenían dinero invertido en estas plataformas. Desde ESMA, el regulador europeo de los mercados, aclaran que deberán de forma "inmediata dejar de incorporar nuevos clientes y cesar las actividades de publicidad y captación"; y tendrán que "limitarse a acciones necesarias para vender o transferir criptoactivos" hacia otros proveedores que sí hayan obtenido la luz verde de un regulador nacional.
A 30 de junio hay autorizados 280 proveedores de servicios de criptomonedas, que no son solo brókeres que ofrecen compra/venta de estos activos, sino todo el entorno cripto como gestión de carteras, de custodia, depositaría, tecnología vinculada, y un largo etcétera en un ecosistema aún en desarrollo. Se calcula, aunque no hay cifras oficiales, que podría haber unas 2.000 plataformas vinculadas al mundo cripto. Algo más de 160 solicitudes han sido rechazadas oficialmente, aunque ahí hay una amalgama de empresas entre quienes no han obtenido la licencia a pesar de haberla solicitado y quienes están identificadas por el regulador nacional que operan en su país y no han optado por regularizarse. Entre ellas, por ejemplo, no figura Binance, la mayor plataforma de compra/venta de criptoactivos de Europa según el negocio que se presupone que tienen aquí, porque ellos no dan cifras ni de usuarios ni de volúmenes gestionados en la región, algo habitual en un sector donde el oscurantismo sigue siendo la nota predominante. A nivel global cuentan con más de 320 millones de usuarios registrados y solo el año pasado en Europa 4 millones de personas se descargaron la aplicación, según cita la agencia Reuters.
A preguntas de EL MUNDO a horas de que finalizara el plazo, la plataforma fundada por Changpeng Zhao, que fue acusado y sentenciado en EEUU a cuatro meses de cárcel por facilitar el lavado de dinero a través de su plataforma, ha desaparecido del mapa. El último comunicado fue publicado el 24 de junio y en él reconocía que había retirado la solicitud de licencia MiCA ante las autoridades griegas con el objetivo de trasladarla a otro estado miembro. Se habla de Francia, también sin confirmar por parte de la compañía. ¿Qué hay detrás? Fuentes del mercado apuntan a que, fundamentalmente, podría deberse a una cuestión de gobernanza. "La honorabilidad es importantísima, un punto clave", señala una de ellas. "Tendrá un impacto muy negativo en la industria al tratarse de un player con muchísima liquidez que permite que muchos exchanges operen. Estamos muy sorprendidos. Ninguno de nosotros hubiera apostado a que no lograra licencia", afirman desde otra compañía consultada.
Preguntado a ESMA por esta ausencia de Binance en sus registros de proveedores no autorizados, fuentes del regulador europeo recuerdan que el listado "no refleja necesariamente el conjunto completo de operadores" que se mantienen fuera del marco que establece MiCA. "El registro es alimentado por las autoridades nacionales, por lo que la distribución por país (por ejemplo, un mayor número de entradas vinculadas a una autoridad concreta) depende de la actividad supervisora y de las pruebas recabadas por cada autoridad nacional, que son las responsables de nutrir el registro", sostiene desde el regulador con sede en París. Llama la atención que de 162 proveedores no autorizados, 160 han sido reportados por Commissione Nazionale per le Societa e la Borsa italiana, otra es holandesa y la última de Eslovaquia.
En España fuentes del regulador reconocen que les ha llamado la atención cómo se han quedado por el camino buena parte de los proveedores que estaban registrados ante el Banco de España, en una suerte de listado inicial de proveedores de criptoactivos en nuestro país, que no era vinculante pero sí servía para identificar a quienes querían optar, a priori, por el cauce legal y estar bajo el paraguas supervisor de la CNMV y, en última instancia, de ESMA. Había 137 operadores registrados, de los cuales 103 eran españoles. Pues bien, tan solo ocho proveedores de criptoactivos nacionales han solicitado su licencia MiCA a través de la CNMV. Se trata de BBVA, Openbank, CecaBank, Bit2Me, Renta 4, Kutxabank, CaixaBank y Due Network, que es una plataforma que se vende como un operador 'sin fronteras' para favorecer las remesas de dinero entre países.
No obstante, a la foto de quienes ofrecen sus servicios de criptomonedas en España se suman otro centenar de firmas, cuya licencia ha sido obtenida en otro país comunitario y han solicitado el pasaporte para poder operar en España. En total, existen 132 compañías con licencia MiCA, según los registros oficiales de CNMV, quien sostiene que todavía tiene en marcha el estudio de otra decena de firmas más. Entre las firmas autorizadas hay actores tan relevantes como los neobancos Trade Republic, N26, Bitpanda, Bitvavo de Países Bajos, Coinbase (vía Luxemburgo), Flatex DeGiro, el bróker IG o Robinhood a través de su filial en Europa, Société Genérale o XTB.
Entre tanto, la guerra por captar el dinero de los exchanges sin licencia, como Binance, ya ha comenzado. Coinbase paga un 5% para traspasos de criptos desde otras entidades antes del 14 de julio; Bitvavo eleva la puja hasta el 10%; mientras Bit2Me reconoce un flujo de "millones de euros" entrando desde esta plataforma en las últimas semanas.
el nuevo mercado 'cripto'
Año y medio después de la entrada en vigor de la regulación MiCA sorprende el grado de desconocimiento que existe sobre los grandes actores del mundo cripto a nivel regulatorio y en lo que a sus cifras se refiere. Fuentes oficiales reconocen un contacto prácticamente ínfimo con los proveedores de criptomonedas 18 meses después y nadie, ni autoridades, ni organismos y asociaciones son capaces de estimar el volumen del mercado cripto en el Viejo Continente ni cuánto dinero aflorará a raíz de MiCA. Bit2Me, plataforma española con sede en Castellón, es de las pocas que hace públicas sus cuentas. Tiene 1,3 millones de usuarios y cerró 2025 con 21,6 millones de euros en ingresos. Bitpanda -que cuenta con licencia MiCA en tres estados: Malta, Alemania y Austria- cuenta con 7,5 millones de clientes solo en Europa, que es donde operan. No dan cifras de activos bajo gestión, como tampoco lo hace Kraken, que no desvela tampoco cuántos usuarios tiene en Europa. Bitvavo es la única que dice contar con 100.000 millones de euros en dinero gestionado y 2 millones de usuarios activos en Europa.
Desde AEFI (Asociación Española de Fintech e InsurTech) defienden que "la industria entra en una fase de mayor profesionalización" y que el objetivo es la "creación de un auténtico mercado único europeo". Todo ello favorecerá a un "mercado que se está institucionalizando muchísimo, a través de family offices, hedge funds, como un nuevo activo que descorrelaciona con otros", según Quim Allard, cofundador de Iqana, firma especializada en la gestión automatizada de carteras de criptoactivos para grandes bancas privadas y gestoras de fondos, que también ha logrado la luz verde del regulador. "Los grandes players institucionales pueden empezar a entrar [en cripto]. Es un mercado de 2,5 billones de dólares a nivel global y Europa está liderando el marco regulatorio", sostiene.
El Banco Central Europeo (BCE) calcula que cerca del 10% de los europeos poseen criptomonedas en su cartera de inversiones, aunque el dinero que han depositado en ellas es muy moderado. La mitad tiene menos de 1.000 euros en criptos y solo el 9% declaró una inversión superior a los 20.000 euros, según la última encuesta elaborada por el banco central en noviembre de 2024. "Representa solo el 0,23% de la riqueza financiera de las familias y el 3% de la capitalización total del mercado cripto" en el momento en el que se dio a conocer esta cifra. Y es que no hay que olvidar que aquel FOMO (fear of missing out) o el miedo de perderse la revalorización del mercado cripto vista desde el último halving de Bitcoin, en abril de 2024, hasta el otoño de 2025, es agua pasada. Hoy, guerra en Oriente mediante, ha costado mucho justificar el papel de divisas digitales como Bitcoin que ha sido incapaz de tomar una dirección concreta o de ejercer su teórico papel de refugio que algunos le atribuyen.
La regulación llega en "un momento muy bajo en cripto y en el que estamos pasando del inversor minorista a un inversor profesional o institucional. Hay un cambio de estructura porque el retail está en otras cosas" como, por ejemplo, en el boom de la inteligencia artificial que ha conseguido opacar al mercado cripto, otro lugar común de encuentro para los pequeños inversores, apuntan fuentes financieras de uno de los mayores brókeres del país y que obtuvo su licencia MiCA en marzo del año pasado. Desde que Bitcoin tocó sus máximos históricos en octubre de 2025 sobre los 126.000 dólares la criptomoneda por excelencia se ha dejado por el camino algo más de la mitad de su valor, por debajo de los 59.000 dólares del cierre de ayer.
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