La Cámara Blockchain del Uruguay (CBU) informó, a través de una publicación en su perfil de LinkedIn, que presentó su respuesta a la nueva consulta pública lanzada por el Banco Central del Uruguay (BCU) sobre la regulación de los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV). Según indicó la entidad, el documento recogió la visión de quienes desarrollaron tecnología, productos e innovación con activos digitales desde Uruguay.
Avances destacados por la cámara
Entre los aspectos positivos del nuevo proyecto regulatorio, la CBU valoró la reducción de costos de entrada y los ajustes en los requisitos patrimoniales. También señaló una mayor flexibilidad jurídica, que incluyó la posibilidad de operar mediante sucursales extranjeras, así como una menor carga administrativa. Adicionalmente, la entidad destacó la exclusión explícita del desarrollo de software del perímetro regulatorio.
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Problemas estructurales identificados
No obstante, la cámara advirtió sobre lo que consideró problemas estructurales que persistieron en el proyecto. Según indicó, el esquema de autorización resultó único y rígido, sin contemplar el tamaño, el riesgo ni la madurez de los proyectos. También señaló la ausencia de un sandbox regulatorio, herramienta que calificó como clave para validar modelos en etapas tempranas.
Asimismo, la CBU observó que los criterios de autorización parecerían ser discrecionales, con conceptos poco objetivos o no adaptados al ecosistema, y que los requisitos de seguridad tecnológica resultaron vagos, lo que generaría incertidumbre y costos potencialmente desproporcionados.
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Impactos sobre el ecosistema
La entidad planteó preocupaciones sobre el impacto del proyecto en distintos segmentos del ecosistema. Mencionó la inclusión de modelos no custodiales, en los que aplicar requisitos tradicionales resultaría técnicamente inviable, y la falta de claridad en conceptos como "intermediación financiera" aplicados a activos virtuales. También advirtió sobre un posible impacto desproporcionado en activos no financieros como NFTs, arte o ticketing, y sobre la ausencia de un régimen específico para stablecoins pese a su perfil de riesgo diferencial.
Propuestas presentadas
Como alternativa, la CBU propuso implementar un sistema regulatorio escalonado, proporcional al riesgo y volumen de cada actor, e incorporar un sandbox regulatorio como herramienta central de innovación. Asimismo, sugirió definir criterios objetivos y medibles para las autorizaciones, establecer estándares claros de seguridad como ISO, SOC2 y DORA, introducir exclusiones técnicas para activos sin riesgo sistémico y crear un régimen específico para emisores de activos virtuales estables.
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La cámara indicó que el documento fue el resultado del trabajo conjunto de sus miembros y del intercambio con distintos actores del ecosistema. Agradeció los aportes de Agu Rodríguez, Carolina Rodríguez Conde, Lucía Cardellino y Paula Rodríguez Medalla, y reafirmó su disposición a colaborar con las autoridades para construir un marco que reflejara la realidad del ecosistema uruguayo.
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