Una oferta gigantesca por el gigante de los pagos
Reuters ha publicado hoy la exclusiva, citando fuentes familiarizadas con el asunto. Los postores ofrecen 60,50 dólares por acción, un 28 % por encima del precio de cierre de PayPal (Nasdaq: PYPL) del martes.
La propuesta cuenta con el respaldo de unos 50 000 millones de dólares en financiación comprometida por parte de los bancos. Stripe y Advent serían copropietarios de PayPal con participaciones iguales, y las fuentes han subrayado que ambos no dividirían la empresa. La oferta se produce tras un primer acercamiento realizado en abril, y la propuesta formal se presentó a principios de julio.
Dos imperios de las stablecoins, bajo un mismo techo
En el ámbito de las criptomonedas, la importancia de esta combinación es incalculable, dado que Stripe lleva dos años construyendo una infraestructura integral de pagos y criptomonedas. En primer lugar, adquirió Bridge, una plataforma de gestión de stablecoins, en una operación récord de 1.1 mil millones de dólares, y posteriormente presentó Tempo, una cadena de bloques centrada en los pagos y desarrollada junto con Paradigm (que promete una finalización en menos de un segundo).
Stripe también respalda Open USD, la stablecoin sin comisiones lanzada por 140 empresas, entre las que se incluyen Coinbase y Ripple, y tiene previsto convertirla en la stablecoin predeterminada en toda su plataforma.
PayPal también aporta su propio conjunto de soluciones de criptomonedas a la ecuación. Para empezar, la empresa emite PYUSD, una de las pocas monedas estables lanzadas por una fintech de renombre, y ofrece servicios de compra, venta y pago con criptomonedas a cientos de millones de cuentas.
La integración de esos activos en la arquitectura «Bridge» y «Tempo» de Stripe daría lugar a una única empresa que abarcaría prácticamente todas las capas de los pagos en tokens vinculados al dólar, ya sea la emisión, la coordinación, los canales de liquidación o el proceso de pago para el consumidor.
Los obstáculos que se avecinan
Una adquisición de esta envergadura se situaría entre las mayores operaciones de fintech de la historia y se enfrenta a obstáculos evidentes. En primer lugar, el consejo de administración de PayPal aún no ha aceptado la oferta y no hay garantía de que las negociaciones conduzcan a una transacción, según han advertido tanto Reuters como Bloomberg. Las autoridades de competencia también podrían examinar minuciosamente la fusión de dos de los mayores procesadores de pagos en línea de Occidente.
Además, la prima ofrecida refleja lo mucho que ha caído PayPal desde su máximo alcanzado durante la pandemia, cuando la empresa alcanzaba un valor de mercado superior a los 350 000 millones de dólares. Con 53 000 millones de dólares, la oferta valora a PayPal en aproximadamente una séptima parte de ese máximo, incluso tras la reciente recuperación de la acción.
De cara al futuro, PayPal debe emitir una respuesta formal en la que su consejo de administración tenga que sopesar una generosa prima en efectivo frente a la renuncia a la independencia de la empresa a una fracción de su valor anterior. Sea cual sea el resultado de la oferta, esta confirma que la infraestructura de pagos de la era de las stablecoins se ha convertido en el premio que persiguen los mayores inversores de Wall Street.