Banco Sabadell, Bankinter, Abanca, Kutxabank y Cecabank figuran entre los nuevos bancos que se incorporarán a Qivalis, el consorcio europeo que busca lanzar una stablecoin respaldada por euros y competir contra el dominio del dólar en la economía blockchain.
De los grandes, solo faltaría Santander. La entidad presidida por Ana Botín anunció en octubre de 2025 que estudiaba el lanzamiento de una stablecoin junto a otros gigantes financieros internacionales. El proyecto reúne a diez grandes entidades. Además de Santander, BNP Paribas, Citi y Goldman Sachs, y prevé la creación de un activo digital respaldado por reservas 1:1 y vinculado a las principales divisas del G7. Aunque el comunicado oficial evitó utilizar el término stablecoin, la descripción encaja plenamente con este modelo de dinero digital y apunta al posible desarrollo de una cesta de monedas reguladas para el G7.
Según informó Blockstories, el número de bancos comprometidos con el proyecto ha pasado de 19 a 25 en apenas unos días. Entre las últimas incorporaciones destacan Rabobank, Bank of Ireland y el Banco Nacional de Grecia. Además, alrededor de otros diez bancos todavía se encuentran tramitando sus aprobaciones internas y podrían unirse en las próximas semanas.
Los nuevos miembros se sumarían a las doce entidades ya existentes, entre ellas BBVA, Caixabank, BNP Paribas, DekaBank, UniCredit e ING. La expansión del consorcio llega en un momento clave para Qivalis. En una entrevista con BTC-ECHO, su CEO, Jan-Oliver Sell, defendió que Europa necesita una stablecoin líquida en euros si quiere evitar que la infraestructura financiera blockchain quede dominada por el dólar estadounidense. «Si no tenemos el euro en la cadena de bloques, será el dólar estadounidense y eso sería un desastre para Europa», dijo.
El BCE no basta para garantizar la soberanía del euro
Sell considera que el euro digital del Banco Central Europeo no resolverá por sí solo el problema de la soberanía monetaria europea. Según el CEO de Qivalis, el euro digital del BCE probablemente no funcionará sobre blockchains públicas, sino en una infraestructura centralizada. Eso limitaría su utilidad en los mercados donde ya se están desarrollando las finanzas descentralizadas, la tokenización de activos y la liquidación automatizada.
Más bancos y más expertos para la stablecoin europea de Qivalis
«Queremos crear este vínculo con la stablecoin del euro», explicó Sell. Para el directivo, el euro digital puede servir para pagos, pero no necesariamente para ocupar el lugar que están ganando las stablecoins dentro de la nueva infraestructura financiera global.
Según Blockstories, el crecimiento del consorcio es importante porque las stablecoins dependen del efecto red y cuantos más bancos, usuarios y participantes integran el sistema, más útil, líquida y aceptada se vuelve la moneda digital. Ese efecto todavía no existe en el mercado de stablecoins en euros. Hasta ahora, los emisores europeos han tenido dificultades para construir distribución, relaciones bancarias y credibilidad institucional suficientes para generar liquidez.
Sell lo resume así: «Sin liquidez, todo está muerto». Por eso Qivalis apuesta por un modelo conjunto entre grandes bancos europeos. En su opinión, no tendría sentido que cada entidad lanzara su propia stablecoin, porque eso fragmentaría la liquidez y dejaría a Europa sin estándares comunes.
No todos los bancos han sido admitidos
Aunque Qivalis sigue abierto a nuevas incorporaciones, Blockstories señala que no todos los solicitantes han sido admitidos. Al menos un banco privado habría sido rechazado hasta la fecha. La entrada al consorcio también implica un compromiso financiero. Los doce miembros iniciales aportaron tres millones de euros cada uno en la formación del proyecto. Para los bancos que se suman en esta segunda fase, la cifra asciende ahora a cuatro millones de euros.
El reparto económico tendrá dos niveles. Todos los miembros compartirán en el futuro el rendimiento generado por las reservas de la stablecoin, pero los miembros fundadores tendrán prioridad. Hasta que cada uno de los doce recupere su aportación inicial de tres millones de euros, los nuevos participantes no recibirán distribuciones.
La próxima gran decisión de Qivalis será dónde depositar las reservas que respaldarán la stablecoin. Según Blockstories, el consorcio lanzará próximamente una licitación para elegir los bancos custodios. La lista podría incluir tanto entidades miembros como bancos externos. «Queremos que la stablecoin funcione de la forma más independiente posible. Eso significa que la gestión de reservas no puede convertirse en un juego político donde los bancos más grandes presionen para obtener una mayor participación», afirmó Floris Lugt, exdirectivo de ING y actual director financiero de Qivalis, en una entrevista previa con Blockstories.
Europa frente al dominio del dólar
La advertencia de Sell va más allá del mercado cripto. Para el CEO de Qivalis, si Europa no consigue lanzar un euro funcional en blockchain, terminará cediendo terreno al dólar estadounidense.
Actualmente, las stablecoins en euros apenas tienen presencia frente a los tokens denominados en dólares. Por ello, Qivalis intenta construir antes de su lanzamiento previsto para la segunda mitad de 2026 una red bancaria suficientemente amplia como para generar escala desde el primer día.
El rápido crecimiento del consorcio también presiona a otros proyectos europeos, como la iniciativa de stablecoin paneuropea liderada por Bancomat en Italia. Dos de sus mayores accionistas ya se están acercando a Qivalis. UniCredit es miembro fundador e Intesa Sanpaolo figura entre las próximas incorporaciones.
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