Quizás, para muchos lectores de CriptoNoticias, hablar de un mercado bajista de bitcoin ($BTC) puede parecer una obviedad. Sin embargo, revisar cómo evolucionaron estos ciclos a lo largo de los años permite responder una pregunta que hoy vuelve a cobrar relevancia: ¿las caídas de bitcoin son cada vez menos profundas?
Antes de continuar, es importante aclarar que mercado bajista es un período prolongado en el que el precio cae desde un máximo previo. En bitcoin, estos episodios suelen medirse mediante el drawdown, un indicador que refleja la caída porcentual entre un máximo histórico (ATH) y el mínimo posterior.
Desde 2010, bitcoin atravesó varios mercados bajistas. Aun con detonantes muy distintos, los datos muestran una tendencia: las caídas fueron perdiendo intensidad y las recuperaciones se acortaron con el paso del tiempo. Esto puede verse en el siguiente gráfico elaborado por Bitbo:
Mientras la línea blanca refleja la cotización del activo a lo largo del tiempo, las zonas azules indican qué porcentaje llegó a caer el precio respecto del máximo histórico alcanzado hasta ese momento. Cuanto más profunda es el área azul, mayor fue la magnitud del mercado bajista.
Por ejemplo, al momento de la publicación de este artículo, bitcoin se negocia en 64.100 dólares, un 49,1% por debajo de su máximo histórico de 126.000 dólares, alcanzado en octubre de 2025.
¿Qué dicen los datos históricos?
La primera gran caída ocurrió en 2011. Tras alcanzar los 31,9 dólares, bitcoin perdió 93,8% de su valor en 163 días. El descenso se produjo en un mercado todavía incipiente, con poca liquidez, una fuerte concentración de las operaciones en pocas plataformas y elevados niveles de especulación. En junio de ese año, además, Mt. Gox, el mayor exchange de la época, sufrió una vulneración de seguridad que afectó la confianza de los usuarios. La recuperación hasta un nuevo máximo histórico demoró 518 días.
El siguiente mercado bajista fue más prolongado. Entre finales de 2013 y principios de 2015, el precio retrocedió 85,9%, en un ciclo de casi tres años. La quiebra definitiva de Mt. Gox, tras reconocer la pérdida de unos 850.000 $BTC, coincidió con las primeras restricciones impuestas por China a las instituciones financieras para operar con bitcoin y con un ecosistema que todavía carecía de infraestructura suficiente para absorber un evento de esa magnitud.
En 2018 llegó otro gran invierno de bitcoin. Tras el estallido de la burbuja de las ofertas iniciales de monedas (ICO), el precio cayó 84,2% desde el máximo histórico del año anterior. Los hackeos a exchanges, la presión regulatoria y el colapso de miles de proyectos profundizaron la corrección, mientras el mercado volvió a necesitar alrededor de tres años para recuperar el terreno perdido.
La situación fue diferente durante el ciclo de 2021-2022. Bitcoin retrocedió 77,6%, una caída todavía importante, aunque inferior a las de mercados bajistas anteriores. Además, el precio recuperó su máximo histórico en aproximadamente dos años, pese a enfrentar algunos de los mayores eventos de estrés de su historia: el colapso del ecosistema Terra-Luna, la quiebra del fondo Three Arrows Capital, la insolvencia de Celsius y el fraude que provocó el derrumbe de FTX, el popular exchange, fundado por Sam Bankman-Fried.
El comportamiento del ciclo actual también refleja un cambio. Desde el mínimo registrado en 2022, ninguna corrección desde un máximo histórico superó el 50%, un comportamiento muy distinto al observado en los ciclos anteriores, cuando los descensos superiores al 70% eran habituales.
¿Qué cambió para bitcoin?
Aunque el ciclo actual todavía no terminó, existen diferencias importantes respecto de los mercados bajistas anteriores. Una de las principales es la aparición de una demanda institucional que hace apenas unos años no existía como: la aprobación de los fondos cotizados en bolsa (ETF) de bitcoin al contado en Estados Unidos (enero de 2024), el crecimiento de las tesorerías corporativas y la adopción del activo por parte de algunos Estados reforzaron la demanda.
Para ARK Invest, esa evolución refleja la transición de bitcoin «hacia una asignación estratégica dentro de las carteras y ayuda a explicar por qué las caídas y la volatilidad son menores que en ciclos anteriores».
Ese cambio también se refleja en la composición de la demanda. Los ETF y las tesorerías corporativas se consolidaron como compradores estructurales del activo, reduciendo la cantidad de bitcoin disponible para negociación y amortiguando parte de la presión vendedora durante las correcciones.
Uno de los principales exponentes de esta tendencia es Strategy, la empresa fundada por Michael Saylor, que controla más del 4,2% del suministro total de bitcoin (843.775 $BTC). Por su parte, las empresas públicas en su conjunto ya acumulan más de 1,26 millones de $BTC, equivalentes a aproximadamente el 6,3% de toda la oferta existente.
Y esa acumulación continúa en la actualidad. Prueba de ello es que, durante el segundo trimestre de 2026, las empresas incorporaron alrededor de 115.000 $BTC y los fondos de inversión otros 11.000 $BTC, tal como informó CriptoNoticias.
Esto refleja que la redistribución de bitcoin hacia actores con horizontes de inversión más largos podría contribuir a amortiguar las ventas durante las correcciones del mercado.
Ahora bien, esto no significa que bitcoin haya dejado atrás los mercados bajistas. El ciclo actual sigue abierto y todavía podría registrar nuevas caídas. Sin embargo, la comparación histórica muestra una tendencia consistente: cada mercado bajista fue menos profundo que el anterior y el tiempo necesario para recuperar un nuevo máximo histórico también se redujo.
criptonoticias.com