Según detalló, estos modelos contienen errores como checkm8 o usbliter8 en su BootROM. «El BootROM es código de arranque en el chip en la fábrica. Apple no puede parchearlo con una actualización de software, por lo que estos dispositivos llevarán el agujero mientras existan», aseveró.
Esta vulnerabilidad en el hardware personal cobra especial relevancia en medio de una profunda crisis global de ciberseguridad, tal como CriptoNoticias está reportando extensamente.
En los últimos días, el exchange Binance sufrió un hackeo que derivó en el robo de bitcoin y criptomonedas por más de 6.300 millones de dólares, mientras que vulnerabilidades críticas en infraestructuras web como PHP dejaron expuestos cientos de miles de servidores.
En un ecosistema que Charles Guillemet, director de tecnología de Ledger, catalogó como «realmente aterrador», la advertencia de Wang subraya que los riesgos físicos en los dispositivos de uso cotidiano son igual de críticos que los ataques remotos.
Vale aclarar que el ataque descrito por el CEO de Onekey requiere que el actor malicioso tenga el equipo físicamente en su poder. Wang advirtió que «cualquier momento en que esté fuera de tus manos por un tiempo, abre una brecha de seguridada», ya sea en una habitación de hotel, al prestar el dispositivo para cargarlo o durante un control de seguridad fronterizo.
«Una vez que alguien tiene tu teléfono en la mano, lo pone en modo DFU y conecta una placa USB personalizada, y puede ejecutar su propio código antes de que iOS siquiera arranque. El modo avión no hace ninguna diferencia aquí», detalló.
Aunque un código de acceso añade una capa de protección, Wang remarcó que las versiones antiguas de iOS permiten a los atacantes extraer archivos cifrados para forzarlos fuera de línea sin restricciones.
Ante este panorama, el fundador de Onekey recomendó a los usuarios migrar a modelos posteriores al iPhone 11 y generar un respaldo desde cero en un entorno de confianza. «Tiene que ser una semilla completamente nueva. Una dirección nueva bajo la antigua semilla no ayudará», enfatizó. Aconsejó además mantener los dispositivos en la versión más reciente del sistema operativo, utilizar contraseñas alfanuméricas extensas y evitar los cargadores públicos.
De cara al resguardo a largo plazo de los fondos, la permanencia inalterable de estas fallas físicas obliga a los usuarios a descartar el hardware obsoleto como método de almacenamiento seguro. Tal como concluyó Wang: «Con dispositivos realmente viejos, el riesgo se asienta en el chip mismo, y actualizar iOS no te ayudará a evitarlo».