Paralelamente, Estados Unidos anunció sanciones. El Departamento del Tesoro apunta especialmente a dos asociaciones francesas, Association Baraka y Ensemble C Mieux, así como a un miembro de la rama militar de Hamas presentado como destinatario de los fondos. Según Washington, la red habría reunido más de 2 millones de dólares desde 2020, de los cuales 1,5 millones después del ataque del 7 de octubre de 2023.
De PayPal a Bitcoin
Al principio, los llamados a donaciones presentaban las colectas como ayuda destinada a los civiles de Gaza. No obstante, los investigadores sospechan que los organizadores luego habrían redirigido parte de los fondos hacia Hamas.
Para lograrlo, la red habría utilizado cuentas PayPal públicas así como transferencias Western Union realizadas a nombre de diferentes destinatarios. A finales de 2021, los sospechosos también habrían comenzado a usar bitcoin y otros activos digitales, especialmente para complicar la identificación de remitentes y beneficiarios.
Los fondos luego habrían transitado por varias plataformas de intercambio. Tras las alertas de un primer operador sobre su origen, los sospechosos habrían cambiado de servicio. Además, el propio Hamas pidió a sus donantes evitar Binance para sus transferencias cripto.
Sin embargo, las estimaciones difieren según las autoridades. Washington habla de varios cientos de miles de dólares convertidos a cripto, mientras que la justicia francesa evalúa en aproximadamente 1,1 millones de dólares las sumas que pasaron por los canales locales.
La cripto en el centro del control de donaciones
Este caso muestra principalmente la dificultad de controlar los flujos financieros sin bloquear las donaciones humanitarias legítimas. De hecho, el sector caritativo usa cada vez más stablecoins para sus transferencias. Al mismo tiempo, los investigadores cuentan ahora con herramientas de análisis de transacciones on-chain para seguir fondos sospechosos.
Por consiguiente, los llamados a un refuerzo de controles se multiplican, mientras que los actores humanitarios temen medidas demasiado estrictas.
La investigación continúa en Francia y Estados Unidos. En el mundo cripto, las técnicas de rastreo también avanzan, como lo demuestran los congelamientos de fondos relacionados con Irán realizados por Tether. Ahora queda por ver hasta dónde podrán llegar los investigadores gracias a las huellas dejadas por estas transacciones.