Más que atribuir el incidente a las criptomonedas, el Banco Central pretende reforzar la trazabilidad cuando los fondos pasan del sistema financiero tradicional a plataformas y wallets. La herramienta permitirá generar señales sobre movimientos considerados de riesgo y facilitar una reacción coordinada entre los participantes.
Las pruebas del sistema ya fueron realizadas y se han emitido algunas alertas. El siguiente paso será ampliar su integración con el mercado brasileño. La implementación también contempla que las asociaciones del sector reciban las alertas del Banco Central y las distribuyan entre sus miembros.
Regina Pedroso, directora ejecutiva de la Asociación Brasileña de Tokenización (ABToken), explicó a Valor Econômico que una de las prioridades es conservar la trazabilidad de los recursos cuando estos abandonan la infraestructura financiera tradicional y llegan al mercado de activos digitales.
El despliegue se suma a otras medidas de supervisión que Brasil está adoptando para elevar los controles sobre las operaciones con activos digitales. En conjunto, el objetivo es reducir el tiempo entre la detección de una actividad irregular y la respuesta de las entidades involucradas.
La iniciativa marca un nuevo paso en la integración de las criptomonedas con la infraestructura de supervisión financiera de Brasil. El reto ahora será definir cómo funcionará el intercambio de información, qué acciones podrán activarse después de cada alerta y cómo se evitará que los nuevos mecanismos interfieran con operaciones legítimas.