El mercado de criptos cada vez es más grande, pero, así como se hace más atractivo para los inversionistas también llama el apetito de los estafadores y expertos en fraudes digitales. Por ello, no solo es importante saber cómo invertir y generar incremento en su patrimonio, sino además cómo frenar estos ciberataques que ponen en riesgo sus cuentas.
Recientemente, un informe de Chainalysis reveló que Colombia es el quinto mercado de criptomonedas más grande de la región, con movimientos anuales por $44.200 millones. Sin embargo, este crecimiento también ha venido acompañado de mayores riesgos: en 2025 se registraron en promedio 3.406 ciberataques por semana, mientras que en 2024 se reportaron 77.666 denuncias por delitos informáticos, un aumento de 23% frente a 2023.
Ante estos números reveladores, Bitso destacó que hay cuatro pilares fundamentales que se debe tener en cuenta para proteger sus activos y así evitar ser blanco de estas estafas. La primera de ellas es la custodia de fondos y el equilibrio entre disponibilidad y máxima seguridad, es un sistema híbrido para resguardar los activos. Para protegerlos la gran mayoría de los fondos se guardan en bóvedas digitales totalmente desconectadas de internet. Solo una fracción mínima permanece en línea para garantizar que los usuarios puedan retirar o transferir su capital al instante.
El segundo pilar es la verificación de identidad y cumplimiento regulatorio. Estas plataformas reguladas operan bajo los mismos estándares, o incluso más estrictos, que las instituciones financieras tradicionales. Mediante tecnología biométrica y validación de documentos oficiales, hoy se alcanzan tasas globales de verificación exitosas de 93,4%, lo que agiliza el onboarding y fortalece el cumplimiento en entornos regulatorios exigentes.
El otro es el monitoreo transaccional en tiempo real e inteligencia artificial. A través de la tecnología blockchain cuya plataforma la consideran como de las mayores ventajas de la industria, ya que al ser abierta, las plataformas utilizan sistemas de inteligencia artificial para vigilar la red. “Estas herramientas escanean miles de transacciones por segundo y, si detectan comportamientos inusuales o sospechosos, el sistema pausa la operación automáticamente, actuando como un escudo proactivo para el dinero del usuario”, destacó Bitso.
También destacan la protección directa en las cuentas de los usuarios, es decir que la seguridad llega hasta el dispositivo del cliente. “El uso de validaciones de dos pasos, contraseñas dinámicas y alertas automáticas cada vez que se inicia sesión en un equipo nuevo, garantizan que nadie más que el titular pueda entrar a la cuenta o mover los fondos”.
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