Foundry Digital, la mayor piscina de minería de Bitcoin por tasa de hash, lanzó un grupo de minería de Zcash ($ZEC) que rápidamente creció hasta controlar aproximadamente el 30% del hashrate de la red, según datos de la empresa y su recién lanzado explorador de bloques.
La empresa con sede en Nueva York indicó que múltiples mineros institucionales se unieron al grupo antes de su debut público, tras un anuncio inicial en marzo.
Junto con el grupo, Foundry lanzó Zcashinfo.com, un explorador de bloques que rastrea la actividad de la red. El sitio muestra las clasificaciones de los grupos, la distribución del hashrate, los datos de los bloques y la dificultad de la minería en tiempo real.
Zcash, lanzado en 2016, permite a los usuarios enviar transacciones en una blockchain pública mientras mantienen detalles clave privados mediante la tecnología de prueba de conocimiento cero. La red puede verificar que una transacción es válida sin revelar el remitente, el receptor ni el monto involucrado, utilizando un método criptográfico conocido como zk-SNARKs.
La red, al igual que Bitcoin, se basa en la minería de prueba de trabajo, donde máquinas especializadas compiten para resolver acertijos criptográficos a cambio de recompensas pagadas en tokens $ZEC recién emitidos y comisiones por transacciones.
Los bloques en Zcash se producen aproximadamente cada 75 segundos, mucho más rápido que el ciclo de 10 minutos de Bitcoin, aunque ambas redes limitan la oferta a 21 millones de monedas. Zcash utiliza el algoritmo Equihash, que está diseñado para requerir grandes cantidades de memoria, a diferencia del sistema SHA-256 de Bitcoin.
Debido a que las probabilidades de resolver un bloque de manera individual son bajas, los mineros a menudo se agrupan en piscinas para combinar la potencia informática y compartir las recompensas. Esa estructura ha convertido a las piscinas grandes en elementos centrales para el desempeño de la red, ya que pueden controlar porciones significativas del hashrate total.
El grupo de Foundry distribuye recompensas a través de direcciones transparentes y utiliza un modelo pay-per-last-N-shares (PPLNS), que rastrea las contribuciones de los mineros a lo largo del tiempo para calcular los pagos.
El fondo está abierto a nuevos participantes institucionales, con un proceso de incorporación enfocado en entidades reguladas.