BitRiver, el mayor minero de Bitcoin de Rusia, está al borde del colapso en medio de crecientes problemas financieros y legales. Los tribunales han puesto bajo “observación” a su empresa matriz, Fox Group of Companies, mientras se acumulan deudas y obligaciones impagas.
Uno de los conflictos que impulsa la acción judicial involucra a Infrastructure of Siberia. La empresa reclama más de $9 millones después de que BitRiver no entregara equipos de minería. El caso se origina en un gran pago por adelantado por hardware que nunca se suministró, lo que derivó en una demanda y un fallo a favor de la firma energética.
Disputas energéticas
Las prohibiciones operativas han golpeado con fuerza los sitios regionales de BitRiver. Los centros de minería en Irkutsk y Buriatia siguen fuera de servicio debido a restricciones gubernamentales. Además, una instalación de 40 MW en Ingushetia fue clausurada por las autoridades por incumplir normas locales.
Estos cierres han agravado la presión financiera de la compañía, junto con el aumento de disputas por facturas de electricidad impagas. Proveedores de energía han presentado reclamaciones por un total de cientos de millones de rublos. Algunos también perdieron derechos de comercialización tras los impagos, lo que restringe aún más la capacidad operativa de BitRiver.
Los problemas de liderazgo han sumado presión. El fundador y CEO de la empresa, Igor Runets, fue puesto bajo arresto domiciliario en relación con múltiples cargos de evasión fiscal. Las autoridades alegan que intentó ocultar activos de la compañía para evitar el pago de impuestos, algo que Runets y su equipo legal han negado.
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Las dificultades de BitRiver
BitRiver también ha sufrido por la presión internacional. Las sanciones de EE. UU. y la salida de socios han recortado el acceso a mercados extranjeros. Empresas japonesas, incluida SBI, también se retiraron de Rusia, limitando el respaldo financiero y los canales de suministro.
La compañía llegó a gestionar más de 175.000 equipos en 15 centros, y el año pasado generó $129 millones en ingresos. Su rápido deterioro subraya el frágil equilibrio entre presiones regulatorias, financieras y operativas en la industria minera rusa.
A pesar de los problemas de BitRiver, el sector de minería cripto en Rusia sigue expandiéndose. La capacidad de minería conectada a la red aumentó un 33% en 2025, hasta alcanzar los 4 GW, lo que refleja una fuerte demanda interna de infraestructura industrial para minería.
Según analistas, la quiebra de BitRiver podría señalar desafíos más amplios para los grandes mineros que operan en regiones con restricciones. Aun así, el crecimiento continuo del sector muestra que Rusia sigue siendo un actor importante en la minería global de Bitcoin, incluso cuando algunas empresas individuales flaquean.
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