La orden dirigida a Binance se complementa con la prohibición dictada contra Vallejo para prestar cualquier tipo de servicio financiero.
Según la resolución, comunicada a la Comisión Nacional de Valores, el empresario no podrá inscribirse, constituir, integrar ni participar bajo ninguna forma jerárquica en proveedores de servicios de pago u otras entidades del sector mientras rija la medida.
Esta decisión judicial se produjo pocos días después de que el investigado reabriera una sucursal de su financiera en la localidad de Canning, Provincia de Buenos Aires, amparado en una falta de mérito dictada previamente por el juez subrogante Luis Armella en una causa conexa.
El accionar judicial tuvo su origen en una denuncia presentada en noviembre pasado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El organismo fiscalizador detectó movimientos por aproximadamente 818.000 millones de pesos a través de una billetera virtual del grupo empresarial.
Para justificar estos volúmenes, los investigadores sostienen —de acuerdo con fuentes periodísticas como Infobae y La Nación— que se habrían utilizado a personas de bajos ingresos como prestanombres para ocultar la identidad de los verdaderos titulares de los fondos. En el expediente constan declaraciones de al menos cuatro individuos que negaron haber solicitado los préstamos millonarios o abierto las cuentas que figuran a su nombre en la plataforma de Vallejo.
La operatoria del grupo también abarcó el ámbito deportivo mediante contratos de patrocinio y préstamos a distintos equipos de fútbol.
¿Quién es Ariel Vallejo y por qué se lo investiga?
Ariel Vallejo es un empresario argentino que cobró gran notoriedad en los últimos años al frente de Sur Finanzas, una compañía que incursionó fuertemente como prestamista y principal patrocinador de diversos clubes de la Primera División del fútbol argentino, como Banfield, San Lorenzo y Platense.
Gracias a su estrecho vínculo con Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Vallejo logró expandir su marca.
Sin embargo, la Justicia investiga si detrás de este abrupto crecimiento corporativo se esconde una red de lavado de dinero, inyectando fondos de origen presuntamente ilícito en el negocio del fútbol a través de préstamos millonarios a los clubes.