Desde Washington, la administración estadounidense puso en marcha una ofensiva diplomática que busca unificar los rieles del dinero digital en todo el hemisferio bajo el estándar del dólar. El mensaje enviado a los gobiernos de la región señala que para conectarse de forma preferencial a la mayor economía del mundo, deben adoptar sus mismas reglas de juego.
El encargado de formalizar este planteamiento fue Patrick Witt, director ejecutivo del Consejo del Presidente para Activos Digitales de la Casa Blanca.
Durante su intervención virtual en la Stablecoin Conference 2026 celebrada en la Ciudad de México, un encuentro moderado por Daniel Vogel, consejero delegado de Bitso, el funcionario estadounidense extendió una invitación formal para que los países latinoamericanos repliquen el marco legal que Estados Unidos viene edificando desde el año pasado.
Esta propuesta surge como una pieza clave dentro de un tablero geopolítico mucho más amplio. Esto es porque la administración estadounidense, con una estrategia para el Hemisferio Occidental coliderada por el secretario de Estado, Marco Rubio, ve en las stablecoins una herramienta de alineación regional.
Es un enfoque importante para esta administración asegurarse de que nuestros vecinos cercanos, aliados y socios estén unidos a nosotros, y que también estemos repeliendo la influencia extranjera de China en muchas partes de esa región. Por lo tanto, vemos a LATAM como una oportunidad masiva y como grandes socios y amigos en todo el hemisferio.
Patrick Witt.
Bajo esta premisa, el uso de activos digitales en entornos complejos como el de Venezuela ha servido de catalizador para que Washington acelere la búsqueda de un marco normativo aliado en la región.
Al controlar los canales por los que transita el dólar digital, Estados Unidos no solo busca restar espacio a las iniciativas financieras de Pekín, también persigue el objetivo de asegurar la trazabilidad de los flujos monetarios globales después de una tendencia hacia la desdolarización.
Y obviamente con algunas de las cosas que están sucediendo en Venezuela… Como sabes, es un enfoque importante para esta administración asegurarse de que nuestros vecinos cercanos y aliados estén unidos a nosotros. Por lo tanto, vemos a LATAM como una oportunidad masiva (…) particularmente con los activos digitales; por su naturaleza transfronteriza y global, creemos que hay una oportunidad gigantesca para las stablecoins (…) creando esos rieles para conectar aún más a nuestro hemisferio y a todos sus habitantes conjuntamente.
Patrick Witt.
Agregó que debido a su alcance transfronterizo, las stablecoins representan una oportunidad histórica para construir las vías digitales necesarias que conecten económicamente a nuestro hemisferio.
Las dos capas de la maquinaría legal de EE. UU.
El modelo que la Casa Blanca propone «exportar» son los dos pilares normativos creados por el Congreso estadounidense. El primero de ellos es la Ley $GENIUS (firmada en julio de 2025), tal como lo reportó CriptoNoticias en su momento.
Se trata de un pilar ya operativo que regula estrictamente a los emisores de stablecoins. Exige un respaldo total de reservas líquidas de alta calidad en proporción 1:1 y prohíbe taxativamente que las empresas paguen intereses o rendimientos pasivos a los usuarios comerciales o minoristas.
Las agencias federales como la Reserva Federal (FED), y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), se encuentran en la fase final de redacción de sus normas de implementación.
El segundo pilar es el proyecto de Ley CLARITY, el cual se encuentra en proceso legislativo. Esta normativa diseñada para ordenar el resto de la estructura del mercado de criptoactivos, delimita las competencias de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC). Y, aunque recibió luz verde en el Comité Bancario del Senado el 14 de mayo de 2026, todavía aguarda por su votación definitiva en el pleno.
La urgencia por consolidar este marco binario responde, según Witt, a la necesidad de blindar el ecosistema ante futuros cambios políticos. «Con este proyecto de ley, proporcionaríamos una autoridad clara a esos reguladores (…) y poner todo en su lugar para que no tengamos esta incertidumbre, ya que esa incertidumbre puede ser explotada por reguladores que no tienen una visión favorable de los activos digitales y las criptomonedas, como vimos en la administración anterior», dijo el funcionario estadounidense.
Tres datos que me parecen especialmente reveladores:
— Daniel Vogel (@vogelito) June 15, 2026
→ Las stablecoins ya representan el 40% de todos los activos digitales comprados en América Latina
→ El volumen B2B de stablecoins en @Bitso creció 81% año contra año
→ El 60% de los nuevos clientes B2B que llegaron a Bitso…
Un golpe para el bolsillo de los habitantes de Latinoamérica
En Latinoamérica, el modelo ganar por ahorrar stablecoins está profundamente arraigado y se ofrece principalmente a través de empresas y exchanges de criptomonedas locales.
Plataformas como Bitso, Lemon Cash, Buenbit, Ripio, Belo y Mercado Pago (en su sección de activos digitales) permiten a los usuarios depositar Tether (USDT), USD Coin (Circle) o DAI y recibir rendimientos automáticos que oscilan normalmente entre 2% y 8% anual, pagados de forma diaria o semanales sin necesidad de bloquear los fondos.
Estas cuentas funcionan como un ahorro en criptoactivos sencillo, atractivo especialmente en países con alta inflación como Argentina, Venezuela y Colombia.
Detrás de escena, estas plataformas actúan como intermediarias. Quiere decir que los fondos de los usuarios no generan rendimiento directamente desde el contrato de la stablecoin, sino que son prestados por la propia empresa en protocolos DeFi (como Aave, Compound o Morpho), colocados en préstamos institucionales o gestionados en tesorería.
Otras plataformas relevantes que ofrecen este servicio en la región incluyen Binance (en varios países), Crypto.com, Nexo y YouHodler, que han popularizado el modelo entre usuarios retail. Esta estructura explica por qué una regulación inspirada en $GENIUS y CLARITY tendría un impacto directo y profundo sobre el modelo de negocio actual de estas fintech latinoamericanas.
El destino de esta propuesta hemisférica se definirá en las próximas semanas en el Capitolio. La administración estadounidense mantiene la presión para someter la Ley CLARITY a votación antes del receso parlamentario planificado para agosto de 2026, buscando consolidar el modelo definitivo antes de que el ciclo electoral absorba la agenda legislativa.
Para los gobiernos y reguladores de América Latina, la inacción conlleva el riesgo de la obsolescencia regulatoria. Si las economías de la región deciden no asimilar sus leyes a la normativa de stablecoins estadounidense, se enfrentarán a un dilema complejo.
Eso es permitir que sus ciudadanos operen bajo la jurisdicción de reglas diseñadas en Washington o quedar excluidos de los mecanismos de reciprocidad transfronteriza y de los canales de liquidez más profundos del continente.
Por lo tanto, el llamado de Witt da las señales de que la batalla por el estándar monetario digital de las Américas ha comenzado, y la soberanía de cada banco central de la región dependerá de cómo decidan responder a este llamado.
criptonoticias.com