La senadora estadounidense Elizabeth Warren ha reactivado su ofensiva contra contra Meta por el uso de la stablecoin $USDC para pagar a creadores en Facebook, tras el colapso del proyecto Libra, la criptomoneda privada que la compañía de Mark Zuckerberg intentó lanzar en 2019.
En una carta enviada directamente a Zuckerberg, Warren muestra su preocupación por las informaciones que apuntan a que Meta estaría preparando la integración de stablecoins dentro de su ecosistema de pagos y plataformas digitales. La senadora, una de las voces más críticas históricamente contra Libra y posteriormente Diem, advierte que cualquier movimiento de Meta en este ámbito podría tener graves consecuencias para la competencia, la privacidad, la integridad del sistema de pagos y la estabilidad financiera.
Meta empieza a pagar a creadores de Facebook con la stablecoin $USDC
«Cualquier intento de controlar, influir o dar preferencia a una stablecoin en las plataformas de Meta, incluso una emitida por un tercero, podría tener graves consecuencias para la competencia, la privacidad, la integridad de nuestro sistema de pagos y la estabilidad financiera», escribe Warren.
El regreso del fantasma de Libra
La intervención de Warren reabre uno de los episodios más tensos de la relación entre Silicon Valley y Washington en materia financiera. En 2019, Meta, entonces Facebook, anunció Libra, una stablecoin diseñada para operar dentro de su gigantesco ecosistema social y de pagos. El proyecto provocó una reacción política inmediata en Estados Unidos y Europa, donde reguladores, bancos centrales y legisladores alertaron de los riesgos sistémicos de permitir que una gran tecnológica privada emitiera una moneda de alcance global.
La presión política acabó enterrando el proyecto, que posteriormente fue rebautizado como Diem antes de desaparecer definitivamente. Warren fue entonces una de las opositoras más agresivas contra la iniciativa. La senadora argumentó durante años que Meta no podía convertirse simultáneamente en plataforma social, sistema de pagos y emisor monetario privado sin poner en riesgo la competencia y la estabilidad económica.
Ahora, según nuevos informes citados por la propia legisladora, Meta estaría realizando pruebas activas con stablecoins y prepararía una integración más amplia para la segunda mitad de 2026.
Warren apunta a la $GENIUS Act
La carta también se convierte en un ataque indirecto contra la nueva legislación estadounidense sobre stablecoins, la $GENIUS. Warren sostiene que la norma contiene lagunas regulatorias que podrían permitir a grandes empresas tecnológicas reingresar al negocio de las stablecoins utilizando estructuras indirectas o asociaciones con terceros emisores.
Según la senadora, Meta podría utilizar stablecoins emitidas externamente mientras mantiene control efectivo sobre la distribución, visibilidad o integración dentro de sus plataformas digitales, esquivando así parte del escrutinio regulatorio que acabó destruyendo Libra.
«Meta podría utilizar dicha estructura para eludir el escrutinio regulatorio, consolidar aún más su poder económico y erosionar todavía más la privacidad financiera y la competencia», advierte en su carta.
La preocupación de Warren no se limita únicamente al control monetario. También apunta al inmenso volumen de datos financieros que Meta podría acumular si incorpora stablecoins en aplicaciones utilizadas por miles de millones de personas como Facebook, Instagram o WhatsApp.
MetaPay y las stablecoins de terceros
Uno de los puntos centrales de la investigación abierta por Warren es el posible papel de MetaPay. La senadora cuestiona si Meta planea transformar progresivamente su sistema de pagos para permitir a los usuarios almacenar stablecoins directamente dentro de la plataforma, más allá de simplemente guardar credenciales de pago tradicionales.
«Meta no ha proporcionado información sobre sus planes relacionados con las stablecoins, como la naturaleza de una posible relación comercial con una stablecoin de terceros que se integraría en su plataforma», señala. La legisladora también denuncia que Meta evitó aclarar si pretende obtener control directo o indirecto sobre esas stablecoins o sobre los mecanismos de pagos asociados.
Las dudas de la senadora se producen después de que Meta respondiera a otra investigación impulsada en 2025 por el senador Richard Blumenthal asegurando que no tenía planes de emitir una stablecoin propia. Sin embargo, los nuevos informes sobre pruebas activas y futuras integraciones han vuelto a disparar las alarmas en Washington.
Stablecoins, Big Tech y soberanía financiera
La ofensiva de Warren se produce en un momento especialmente sensible para el debate global de las stablecoins. Mientras Europa endurece su discurso con la presidenta del BCE, Christine Lagarde, alertando hoy mismo de los riesgos para la soberanía monetaria europea, Estados Unidos avanza hacia una normalización regulatoria que podría abrir definitivamente la puerta a la integración masiva de stablecoins en plataformas tecnológicas.
El temor de muchos reguladores es que compañías como Meta, gracias a su escala global y capacidad de distribución, puedan transformar stablecoins privadas en infraestructuras de pagos dominantes antes de que los bancos centrales logren desplegar alternativas públicas o monedas digitales soberanas.
«Cualquier producto nuevo, especialmente los relacionados con pagos y servicios financieros, debe ser tratado con escepticismo», indica Warren. La senadora ha solicitado respuestas formales a Meta antes del 20 de mayo de 2026.
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