Un colapso en el precio del ether ET$3157,72 dañaría la capacidad del ecosistema Ethereum para funcionar como una infraestructura de liquidación para la actividad financiera, según descubrió un economista del Banco de Italia.
Eso perjudicaría los sistemas de pago, liquidación y finanzas tokenizadas, como las stablecoins y los servicios de préstamos en cadena que dependen de la blockchain para el ordenamiento de transacciones y la confirmación de la propiedad de activos, escribió Claudia Biancotti en un nuevo documento de investigación.
Biancotti examinó cómo una caída extrema en ETH podría afectar la funcionalidad de Ethereum, en lugar de tratar a la red simplemente como otro mercado especulativo de criptomonedas. Señaló que las interrupciones bajo estrés afectarían a las aplicaciones que procesan transacciones por valor de miles de millones de dólares cada día.
La blockchain de prueba de participación depende de validadores, quienes son remunerados en ETH, para asegurar el sistema. Si el ether llegara a perder la mayor parte o la totalidad de su valor, Biancotti sostiene que algunos validadores, de manera bastante racional, cesarían sus operaciones.
Eso reduciría la cantidad de participación que asegura la red, desaceleraría la producción de bloques y debilitaría la resistencia de Ethereum a ciertos ataques. La finalización y fiabilidad de las transacciones podrían deteriorarse precisamente en el momento en que los usuarios dependen más de la red.
El documento modela esta dinámica como un cambio del riesgo de mercado al riesgo de infraestructura. Es un marco que refleja cómo los reguladores están viendo cada vez más a las cadenas de bloques. Ethereum ya no es solo una plataforma para tokens especulativos, sino una capa de liquidación para stablecoins, valores tokenizados y otros instrumentos financieros.
El análisis refleja las advertencias de otras instituciones globales.
El Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional han advertido que las grandes stablecoins podrían volverse sistémicamente importantes, especialmente si la emisión sigue concentrada y los vínculos con las finanzas tradicionales se profundizan. Un choque severo, alertan, podría desencadenar corridas y ventas forzadas de activos.
Biancotti se detuvo antes de emitir prescripciones políticas, pero delineó una elección difícil. Los reguladores podrían considerar las blockchains públicas como inadecuadas para las finanzas reguladas debido a su dependencia de tokens nativos volátiles. O podrían permitir su uso requiriendo salvaguardas como planes de contingencia, arreglos de liquidación de respaldo y estándares mínimos para la seguridad económica.
De cualquier manera, el documento señala un cambio de tono. La economía de los tokens de Ethereum ya no se considera una preocupación interna del cripto, sino un factor con implicaciones potenciales para la estabilidad de la infraestructura financiera.