Sin embargo, el analista precisó que, para acceder a esta cobertura, los inversionistas deberán renunciar a una fracción de los rendimientos potenciales durante los ciclos alcistas del activo.
Para poner en marcha este mecanismo, el nuevo vehículo no invertirá directamente en bitcoin. En su lugar, el prospecto señala que ejecutará una «Estrategia de Protección Gestionada de Bitcoin», la cual consistirá en la compra y venta de opciones vinculadas al desempeño del IBIT.
Principalmente, utilizará opciones flexibles (FLEX) avaladas por la Options Clearing Corporation (OCC), a la par de mantener una reserva en activos de renta fija como efectivo, fondos del mercado monetario y bonos gubernamentales a corto plazo. Los intereses generados por estos últimos tendrán como función compensar las primas asociadas a la compra de las opciones.
A nivel operativo, la estrategia se dividirá en tres tramos superpuestos a lo largo del trimestre. Al inicio de cada periodo, el fondo adquirirá opciones de compra dentro del dinero (in-the-money) y venderá opciones fuera del dinero (out-of-the-money) para poder financiar la protección. El diseño estructural del fondo busca que la pérdida máxima inicial de cada uno de estos tramos se detenga en un porcentaje cercano al 10%.
A pesar de su perfil defensivo, BlackRock hace la salvedad explícita en su prospecto de que la protección no es inamovible ni está garantizada bajo ninguna circunstancia.
El margen de resguardo fluctúa a medida que el valor del activo subyacente cambia a lo largo del mes, y la compañía advierte que las comisiones de gestión corporativas —que todavía no han sido publicadas en el borrador en blanco— terminarán reduciendo las ganancias finales y ampliando las pérdidas experimentadas por los tenedores de las participaciones.
Tal como CriptoNoticias lo ha reportado, actualmente BlackRock ya ofrece dos productos vinculados a este mercado: el IBIT, basado en la exposición al contado, y el BITA (iShares Bitcoin Premium Income ETF), el cual ejecuta una estrategia de llamadas cubiertas orientada a generar ingresos en efectivo de manera periódica. El PBIT se consolidará entonces como una tercera alternativa diferenciada dentro de su portafolio, enfocada exclusivamente en acotar los niveles de riesgo y definir rangos de pérdidas.
Debido a que el prospecto fue presentado acogiéndose a la norma regulatoria que establece un periodo de 75 días para su entrada en vigor automática, el fondo PBIT no se encuentra operando y su debut en las plataformas bursátiles estadounidenses no sucederá, como mínimo, antes del mes de enero de 2027.
De llegar a concretarse su lanzamiento, este nuevo producto institucional tiene el potencial de atraer a asesores financieros cautelosos que hasta ahora habían evitado incorporar bitcoin en sus carteras debido a la fuerte volatilidad que caracteriza al activo.