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El Salvador obtiene USD $138 millones del FMI pese a incumplir una regla sobre Bitcoin

source-logo  diariobitcoin.com 02 Octubre 2026 15:00, UTC
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Un desembolso condicionado por el compromiso sobre Bitcoin

El Fondo Monetario Internacional (FMI) autorizó un desembolso inmediato para El Salvador tras completar las segundas y terceras revisiones de su programa, según informó CryptoNews en una nota fechada el 2 de octubre de 2026.

La decisión habilita DEG 101,96 millones, equivalente a unos USD $138 millones, y llegó después de que el organismo concediera una exención por el incumplimiento de un criterio de desempeño vinculado con la acumulación de Bitcoin ($BTC). El financiamiento continúa, pero el acuerdo descrito también recoge límites explícitos para nuevas compras estatales.

La exención no significa que el criterio se haya cumplido ni que el FMI haya retirado las restricciones, sino que el organismo permitió avanzar con las revisiones pese al incumplimiento reportado. El texto atribuye esa decisión a medidas correctivas y a compromisos renovados por parte de El Salvador, sin detallar en el material disponible cuáles fueron todas esas medidas ni cómo se verificará cada una. Por ello, la autorización del desembolso debe leerse como continuidad del programa bajo condiciones, no como una aprobación general de la estrategia salvadoreña de Bitcoin.

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La condición más directa sobre el activo es que el programa no contempla una acumulación adicional de Bitcoin por parte del Estado, con una excepción para las donaciones documentadas. Esa formulación distingue entre compras o acumulaciones decididas por el gobierno y $BTC recibidos como donación, pero la información publicada no precisa qué procedimientos contables se aplicarán para acreditar esas entregas. El compromiso, por tanto, no equivale a una prohibición absoluta de que el sector público tenga cualquier exposición al activo, aunque sí limita la acumulación en los términos descritos por el acuerdo.

El material presenta además una diferencia en el monto expresado en dólares: primero cifra el desembolso en unos USD $138 millones y luego alude a una cifra de USD $139 millones al resumir una publicación atribuida a Bloomberg. El valor en derechos especiales de giro, DEG 101,96 millones, aparece como la cantidad autorizada, mientras que las dos equivalencias en dólares no coinciden exactamente. Conviene mantener visible esa discrepancia y no tratar las cifras en dólares como si fueran idénticas, especialmente porque la nota no explica el criterio de conversión utilizado.

Transparencia, exposición pública y el futuro de Chivo

La revisión del programa también aborda la participación directa del Estado en actividades relacionadas con Bitcoin y la supervisión de esa exposición. El texto atribuye a Dan Katz, a quien identifica como alto funcionario del FMI, la vinculación entre el desembolso y el retiro gradual e íntegro de la participación estatal directa. Como la información proporcionada no permite confirmar con independencia su cargo exacto ni el contexto completo de sus declaraciones, corresponde presentar ese vínculo como una atribución de la nota, no como una cita verificada de forma separada.

En esa misma descripción, el FMI habría considerado positiva la transferencia de la propiedad mayoritaria y del control de Chivo a operadores privados. Sin embargo, el material sostiene que todavía quedarían aspectos por resolver en materia de supervisión y exposición, y que el sector público debe desprenderse de cualquier participación residual. El punto es relevante porque la privatización del control de una plataforma no demuestra por sí sola que hayan desaparecido todas las responsabilidades, vínculos o riesgos asociados con su funcionamiento.

La exigencia de transparencia aparece así conectada con dos asuntos distintos: quién controla Chivo y qué exposición conserva el Estado frente a Bitcoin. La información no detalla el alcance de la participación transferida, los operadores privados involucrados ni el calendario para completar el retiro de cualquier componente público restante. Tampoco identifica las brechas de supervisión concretas que seguirían abiertas, de modo que no es posible medir, a partir de estos datos, cuánto falta para cumplir plenamente los compromisos mencionados.

Para interpretar el anuncio, también importa separar la continuidad del financiamiento de una validación de la política cripto del país. El FMI permitió que el proceso de revisión siguiera adelante mediante una exención, mientras que el programa conserva el compromiso de no acumular más $BTC, salvo donaciones documentadas, y reclama transparencia sobre la exposición pública. Esa combinación muestra que el apoyo financiero y las condiciones sobre Bitcoin pueden coexistir, pero no permite concluir que el organismo respalde nuevas compras o considere cerrado el debate sobre la participación estatal.

Indicadores económicos y alcance de la revisión

El informe citado describe un desempeño económico mejor de lo esperado y relaciona esa evolución con mejoras sostenidas en seguridad y confianza de los inversionistas. También afirma que la consolidación fiscal avanzó ampliamente conforme al programa, mientras que las metas de reservas y liquidez se cumplieron con holgura. Son evaluaciones atribuidas al reporte sobre las revisiones; el material entregado no incluye series estadísticas, comparaciones detalladas ni la metodología necesaria para valorar de manera independiente esos resultados.

Entre los indicadores seleccionados, la nota estima un crecimiento real de 3,9% para 2025 y proyecta 4,5% para 2026. El texto fuente escribe “PIP” al referirse a ese indicador, una sigla que no explica y que podría corresponder a un error de edición; por eso no conviene sustituirla silenciosamente por otra denominación. Las cifras deben entenderse como estimaciones y proyecciones reportadas, no como resultados definitivos ni como garantía de que el crecimiento se mantendrá en esos niveles.

El cumplimiento de las metas fiscales, de reservas y de liquidez ofrece el contexto favorable que acompaña la aprobación del desembolso, pero no borra el incumplimiento específico ligado a Bitcoin. La concesión de una exención muestra que el FMI consideró suficiente la respuesta presentada para continuar la revisión, aunque el material no publica los detalles completos de esa evaluación. En consecuencia, el anuncio combina una lectura positiva de algunos indicadores macroeconómicos con una señal de vigilancia sobre compromisos concretos del programa.

Lo que queda por observar es si El Salvador documenta el cumplimiento de la restricción de acumulación y resuelve los asuntos pendientes de supervisión y exposición estatal. La información disponible no ofrece un calendario para esos pasos ni describe sanciones automáticas ante un nuevo incumplimiento, por lo que no corresponde anticipar cómo respondería el FMI en una revisión futura. Por ahora, el hecho central es más acotado: se autorizó el desembolso tras conceder una exención, mientras el programa mantiene el límite a nuevas acumulaciones de Bitcoin y exige avances en la salida de la participación pública directa.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

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