1. Divergencia entre los ETFs de Bitcoin vs ETFS del oro
Una de las señales más relevantes que estamos viendo es el cambio en los flujos de capital. En los últimos cinco días, han entrado 3.000 millones de dólares en ETFs de Bitcoin, mientras que los ETFs de oro han registrado salidas de más de 1.000 millones. Esto no significa necesariamente que Bitcoin sea ya el nuevo "oro digital", pero sí refleja un claro interés institucional. Ese dinero está impulsando el precio y ha sido clave para que Bitcoin haya superado ya la barrera de los 90.000 dólares.
2. Reducción de oferta líquida frente a una demanda creciente
Desde noviembre, más de 425.000 bitcoins han salido de los exchanges, lo que implica una caída significativa en la oferta líquida disponible. Al mismo tiempo, las empresas públicas han acumuladomás de 350.000 bitcoins en ese mismo período. Además, hay que tener en cuenta que, en promedio, se minan unos 180.000 a 190.000 bitcoins al año; si en tan solo unos meses se están absorbiendo cantidades similares, estamos ante una tensión clara en la oferta.
3. La correlación con la renta variable ha disminuido, pero la macro sigue influyendo
En años anteriores, Bitcoin mostró una fuerte correlación con activos como el Nasdaq, comportándose como un activo de riesgo. Sin embargo, en 2025 estamos viendo un cambio: mientras índices como el Nasdaq o el S&P 500 acumulan pérdidas,Bitcoin se mantiene en positivo. Esto podría estar señalando una mayor independencia del activo respecto a los mercados tradicionales. Además, estamos viendo una posible fuga de capital desde acciones hacia activos descentralizados como Bitcoin.
estrategiasdeinversion.com