Esta semana arranca con un gigantesco nerviosismo para los inversores del mercado de criptomonedas. El precio de Bitcoin lucha desesperadamente por mantener la barrera de los $82.000 por token luego de varios retrocesos por debajo de ella. Según CoinMarketCap, la moneda digital experimenta un -1.27% en 24 horas y -6.34% en la última semana que termina este lunes.
Mientras tanto, en el terreno de las posiciones apalancadas, los operadores perdieron más de $291 millones en las últimas 24 horas, según Glassnode. Esta realidad también se extiende en el mercado amplio de criptomonedas, con los principales activos en números rojos.
La capitalización y el volumen de comercio en el mercado cripto continúan en picada durante las últimas horas. Esto último es una muestra de que los capitales no quieren saber nada de las inversiones de riesgo, al menos en el actual contexto. Como es bien sabido, el principal tópico para esta semana es el denominado «Día de la Liberación» de Trump.
El sentimiento bajista se extiende prácticamente a todos los mercados al contado, incluyendo acciones, criptomonedas y otros. Mientras tanto, la renta fija se mantiene sólida, con una evidente mejoría en el rendimiento de los bonos y los máximos históricos del oro de $3.087 por onza.
Para el precio de Bitcoin, esta semana podría ser decisiva para su proyección en lo que queda de 2025. Pese a ello, algunos analistas se manifiestan confiados de que la guerra comercial beneficiará a la criptomoneda en el largo plazo.
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¿Se desplomará hasta los $70K el precio de Bitcoin?
Este miércoles, el presidente Trump anunciará el inicio de las esperadas tarifas a las importaciones de numerosos países. Entre ellos se destacan, aparte de México y Canadá, regiones como la Unión Europea, Brasil y otros. Los mercados anticipan medidas mucho más duras si los países sancionados deciden responder a las medidas de la Casa Blanca.
Como es de suponer, el resultado de todo esto es una enorme ansiedad de los inversores, lo cual se traduce en el distanciamiento del riesgo. De este ambiente también se derivan las múltiples señales macroeconómicas negativas. El pasado viernes, los datos de inflación PCE marcaron una subida interanual en febrero superior a los estimados.
Entretanto, la confianza del consumidor se mantiene en mínimos de una década, con la peor expectativa inflacionaria desde 1991. Esto lleva a grandes instituciones como Goldman a subir sus pronósticos de recesión hasta los 35 puntos desde los anteriores 20 puntos.
Como ya se mencionó al principio, la caída del precio de Bitcoin se combina con el mal momento de la renta variable en general. Los principales índices bursátiles reflejan un rendimiento deficiente a pocos minutos de la apertura de la bolsa este lunes.
A pesar de que los analistas suponen que las condiciones favorecen a Bitcoin en el largo plazo, en el corto plazo la realidad es otra. La moneda experimenta una aguda venta masiva, sobre todo entre los inversores minoristas.