Por otro lado, los fondos cotizados (ETF) de $BTC al contado registraron ayer salidas netas de 65,4 millones de dólares. La semana pasada, las salidas netas acumuladas en los ETFs alcanzaron los 1.250 millones de dólares, el peor dato desde el pasado mes de junio. La actividad de los ETF sigue siendo un indicador importante del sentimiento de los inversores institucionales, especialmente mientras el mercado evalúa si la demanda reciente puede mantenerse en el tiempo.
En este contexto, los analistas destacan que la publicación del dato de inflación de septiembre de Estados Unidos, que se publicará este jueves, será clave para el futuro más inmediato del mercado. El consenso proyecta un aumento del IPC general del 3,4% de agosto al 3,7%, mientras que prevé que la tasa subyacente escale una décima y se sitúe en el 2,5% al cierre del tercer trimestre del año.
"Es probable que la inflación energética siga siendo elevada: los precios del petróleo y del gas fueron volátiles durante septiembre. Sin embargo, lo que realmente importará para las expectativas sobre la Fed es si las presiones inflacionistas se están extendiendo más allá de la energía y si los consumidores siguen gastando a pesar del encarecimiento de la financiación", explica Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank.
Una inflación persistente, combinada con un consumo sólido, podría reforzar la posición de los miembros más partidarios de una política monetaria restrictiva dentro de la Fed y mantener los rendimientos bajo presión alcista. Por el contrario, una inflación más moderada, acompañada de un consumo resistente, sería una combinación más favorable para las bolsas. No obstante, no cambiaría necesariamente las expectativas de que la Fed debería subir los tipos una vez más este año para contener las presiones inflacionistas, siempre que el crecimiento y el mercado laboral sigan lo suficientemente sólidos como para permitirlo. Sin embargo, podría reducir la urgencia de subir los tipos y dar margen a la Fed para esperar antes de tomar su próxima decisión. Y todo ello, recuerda Ozkardeskaya, sin olvidarnos del contexto político debido a la cercanía de las elecciones de mitad de mandato en EEUU.
A este respecto, destacar que la presidenta de la Reserva Federal de Cleveland, Beth Hammack, ha advertido de que la política monetaria deberá seguir siendo restrictiva para devolver la inflación al objetivo del 2% y ha abierto la puerta a nuevas subidas de tipos si las presiones sobre los precios persisten o si empieza a consolidarse una "mentalidad inflacionista" en la economía.
"Con la publicación de los datos de inflación de Estados Unidos cada vez más cerca, espero que los inversores institucionales se centren en reforzar la protección mediante derivados y estrategias de cobertura, en lugar de reducir de forma significativa su exposición subyacente", destaca Paul Howard, director sénior de Wincent, una firma especializada en creación de mercado.