Este movimiento ascendente en el mercado digital local se desarrolla, según la explicación de varios analistas en la prensa local, como una repercusión directa del resultado del balotaje presidencial celebrado en Brasil, donde Luis Inácio Lula da Silva obtuvo su reelección con el 51,79% de los votos frente al 48,21% obtenido por Flávio Bolsonaro.
La escalada de $USDT (al igual que todas las cotizaciones del dólar «tradicional») en la plaza argentina responde a un fenómeno de contagio regional originado por la reacción de los inversores ante el escenario político del país vecino.
Tras la victoria del candidato del Partido de los Trabajadores, los activos financieros brasileños registraron un retroceso sustancial. Las expectativas previas de una victoria de la oposición, que el mercado asociaba con un fortalecimiento del real, se revirtieron, desatando una depreciación de la moneda brasileña que superó los 5,4 reales por dólar y arrastró al alza a la cotización de $USDT también en Brasil, tal como reportó CriptoNoticias el lunes de esta semana.
Este cambio en la dinámica financiera de la principal economía de Latinoamérica se transmite a la Argentina a través del canal cambiario y comercial. Especialistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) explicaron que la perspectiva de un real más débil supone una mayor presión sobre la competitividad de Argentina, debido a que los bienes locales se encarecen frente a los brasileños.
Esta dinámica podría moderar las exportaciones —con un riesgo particular para el sector automotor, que destina el 63% de sus ventas externas a Brasil— y favorecer las importaciones, restando margen a la acumulación de reservas en el Banco Central.