La gestora de inversiones Apollo Global Management, que opera en Estados Unidos, ha limitado los reembolsos de su fondo de crédito privado, Apollo Debt Solutions (ADS), permitiendo a los inversores minoristas retirar apenas el 44,7% de sus solicitudes de capital.
La medida responde a una saturación en las peticiones de liquidez que superó los límites operativos establecidos por la entidad, dejando el 55% restante de los fondos retenido bajo políticas de reembolso restringido.
El crédito privado consiste en préstamos otorgados por entidades no bancarias, como fondos de inversión, directamente a empresas. A diferencia de los préstamos bancarios tradicionales, estos activos no se negocian en mercados abiertos, lo que dificulta su conversión rápida en efectivo.
En un documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) ayer, 23 de marzo, Apollo Debt Solutions informó que recibió solicitudes para retirar 1.640 millones de dólares, lo que representa el 1,2% de las acciones en circulación del fondo.
Esta cifra superó con creces el límite trimestral del 5% del valor neto de los activos que permite el fondo para reembolsos, lo que representa 734 millones de dólares. Como consecuencia, los inversores que pidieron su dinero solo recibirán una fracción de lo solicitado.
«La decisión de hoy refleja nuestro compromiso constante con la creación de valor a largo plazo para los accionistas del Fondo», declaró Apollo en su comunicado oficial. La firma añadió que: «Como administradores de capital a largo plazo, tenemos el deber fiduciario de actuar en el mejor interés de todos los inversores del Fondo, equilibrando los intereses de los accionistas que buscan liquidez con los de aquellos que optan por mantener sus inversiones».
Una brecha entre el crédito y la economía real
Existe una tensión evidente entre la necesidad de los inversores de recuperar su dinero y la justificación de la empresa. Mientras los clientes enfrentan la falta de liquidez, Apollo argumenta que esta restricción es necesaria para preservar la creación de valor y evitar una liquidación apresurada de activos que perjudique a quienes permanecen en el fondo.
El tamaño del mercado de los créditos privados ya supera los 2 billones de dólares en activos bajo gestión a nivel global y se espera que se acerque a los 4 billones de dólares para 2030, según estimaciones de la agencia Moody’s.
En este contexto, hay analistas financieros como Charles Hugh Smith que advierten que el sistema financiero global está sentado sobre una bomba de tiempo fabricada con crédito barato. Smith sostiene que el crédito puede crearse en cantidades virtualmente ilimitadas con unos pocos clics, mientras que las inversiones productivas crecen de forma incremental, lenta y costosa, como reportó CriptoNoticias.
Para Smith, este exceso de crédito barato ha inflado de más los precios de muchos activos. «Construir una nueva empresa lleva tiempo y es riesgoso. Es mucho más fácil comprar un activo existente», sostiene Smith. El analista explica que el resultado es una espiral donde más crédito eleva el precio de acciones, inversiones inmobiliarias, etcétera, y esos activos más caros sirven de colateral para tomar más crédito. Es una burbuja que, según Smith, estaría cerca de explotar.
Hay precedentes en la restricción de capital
La situación sitúa a Apollo como una de las nuevas víctimas visibles de la inestabilidad en el sector del crédito privado. No es un caso aislado; otras firmas de gran envergadura han recurrido a mecanismos similares de bloqueo o «puertas» de salida.
El fondo inmobiliario de Blackstone, conocido como BREIT, y el fondo de Starwood Capital (SREIT), por ejemplo, también aplicaron restricciones severas a los reembolsos en periodos recientes tras enfrentar oleadas de solicitudes de retiro que amenazaban su estructura de capital.
criptonoticias.com