La participación institucional en los criptoactivos ya no es una historia uniforme. En los últimos años, las grandes instituciones financieras han tomado enfoques muy diferentes hacia los mercados basados en blockchain. Algunas se han enfocado en la tokenización, convirtiendo instrumentos tradicionales en formatos programables. Los bancos, por su parte, han explorado modelos de depósitos tokenizados y sistemas internos de liquidación, así como la emisión de sus propios criptoactivos, como las stablecoins.
En medio de la creciente ola de capital institucional ingresando a los criptoactivos, la pregunta más reveladora no es quién participa, sino cómo se organiza la participación dentro de cada institución. Los requisitos regulatorios, los estándares operativos y la convicción interna suelen determinar si una estrategia avanza o se estanca.
En una entrevista exclusiva con BeInCrypto durante el Liquidity Summit 2026 en Hong Kong, Samar Sen, Jefe de Mercados Internacionales en Talos, explicó cómo se desarrollan estas dinámicas internas cuando las instituciones evalúan oportunidades en los criptoactivos.
La adopción requiere más que reglas
Según Sen, la claridad regulatoria sigue siendo el factor más decisivo para la participación institucional. Señaló que los avances en varias jurisdicciones han ayudado a reducir la incertidumbre, pero que las reglas claras siguen siendo esenciales para una adopción a gran escala.
“Hemos visto muchos avances en la regulación en todo el mundo”, reconoció Sen.
Aunque antes era la principal preocupación, la infraestructura ha madurado mucho. Ahora existen soluciones de custodia, plataformas de ejecución y sistemas de gestión de portafolios de nivel institucional en los principales mercados, lo que resuelve muchas de las carencias operativas que antes dificultaban la adopción.
Sin embargo, incluso donde los marcos regulatorios han avanzado y la infraestructura ya está disponible, en muchas instituciones el mayor obstáculo sigue siendo interno.
“Puede haber directivos que aún están evaluando la tecnología subyacente o que todavía necesitan tiempo para comprender el potencial de la tecnología para revolucionar las finanzas”, explicó.
Esa duda muchas veces refleja desconocimiento más que una resistencia directa, agregó. En instituciones que llevan décadas funcionando bajo prácticas tradicionales, la convicción interna tarda en llegar. Como resultado, las iniciativas con criptoactivos pueden quedarse estancadas incluso cuando las condiciones externas parecen favorables.
La lista de verificación de cumplimiento detrás de la confianza institucional
Al preguntarle qué señales generan realmente confianza en las instituciones al evaluar a contrapartes cripto, Sen descartó la idea de que la visibilidad por sí sola tenga peso. Si bien reconoció que los eventos de la industria y el reconocimiento de marca pueden ayudar a crear conciencia, la confianza institucional se gana de otra manera.
“Normalmente, lo que genera confianza son, ante todo, entidades con licencia o reguladas en sus respectivas jurisdicciones”, dijo Sen.
También agregó que las instituciones buscan controles internos demostrables, como certificaciones SOC 2 Tipo II, registros de auditoría y mecanismos de seguridad operativa. El historial también es importante, especialmente si el equipo directivo tiene experiencia en finanzas tradicionales y reputación de cumplir ante el escrutinio regulatorio.
La adopción entre pares también influye. Las instituciones suelen mirar afuera, evaluando quién más usa la misma infraestructura y qué tan extendido está su uso en la industria.
“Si eres un gran banco y vas a hablar con un proveedor de tecnología, si ese proveedor ya está ofreciendo esa tecnología a algunos de tus pares y competidores, esa es otra forma de establecer cierto nivel de confianza”, explicó.
No todas las instituciones se mueven al mismo ritmo
Aunque la claridad regulatoria y las medidas de protección operativa forman la base, las instituciones no están entrando de manera uniforme en los criptoactivos. Sen describió tres perfiles distintos que están surgiendo en el mercado.
Algunas organizaciones actúan como pioneras. Estas empresas comprenden el cambio estructural que está ocurriendo en los mercados de capitales y están dispuestas a asignar recursos antes de tener total certeza. Suelen invertir en la creación de equipos internos de criptoactivos y colaborar de forma proactiva con nuevos proveedores de infraestructura.
Otras adoptan un enfoque más cauteloso. Estos “seguidores rápidos” prefieren esperar una regulación más clara o pruebas de concepto antes de aumentar su exposición. Su tolerancia al riesgo es menor, y suelen basarse en la validación externa antes de comprometer capital.
Luego están las instituciones que se quedan atrás. En algunos casos, los directivos aún no han desarrollado convicción sobre la tecnología subyacente. En otros, existen iniciativas con criptoactivos, pero falta coordinación interna y esto lleva a estrategias fragmentadas o desalineadas.
Sen señaló que no se debería esperar que las instituciones avancen todas al mismo ritmo. Agregó que las diferencias en tolerancia al riesgo y mandatos internos determinan la velocidad de adopción.
“Y eso está bien, porque con los criptoactivos y la tecnología subyacente, hay muchos puntos de entrada para participar en esta clase de activos, para familiarizarse con los nuevos proveedores y los participantes del ecosistema. Estamos aquí para ayudar a navegar todo ese proceso”, afirmó.
El post Diferentes velocidades, diferentes mandatos: Samar Sen de Talos sobre cómo las instituciones abordan los criptoactivos fue visto por primera vez en BeInCrypto.