Declarar criptomonedas en España
Las decisiones del BCE en política monetaria han permitido adoptar medidas fiscales de apoyo económico, como los ya mencionados ERTE. Ayudas directas, líneas de avales y moratorias de crédito para los colectivos más vulnerables que no podían hacer frente a sus hipotecas o al pago de la luz, el agua y el gas.
Todas estas medidas tienen un alto coste económico. Por ello, mientras no nos convirtamos en un Estado emprendedor, tal y como razona la economista Mariana Mazzucato, los impuestos son la única vía para financiar los servicios públicos que demanda nuestra sociedad.
La campaña de la renta y la culpabilización de los poseedores de criptomonedas
Los tributos permiten garantizar cierto grado de igualdad de derechos en nuestra sociedad, acercándonos un poco más al ascensor social. Esa promesa que nos permite escalar socialmente, independientemente del origen familiar de cada persona. En eso se basan los impuestos. En la redistribución y en el mantenimiento del estado de bienestar, que es el modelo que los españoles elegimos en la Constitución de 1978.
La influencia de Hayek
La Carta Magna establece en su artículo 31 que todos los españoles deberán contribuir al sostenimiento de los gastos públicos mediante un sistema tributario justo, inspirado en los principios de igualdad y progresividad. Por esa razón, ahora que estamos en periodo de declaración de la renta, es importante recordar ese pacto. Es necesario tener en cuenta que cuando se realizan intercambios entre diferentes criptomonedas o entre una criptomoneda y dinero de curso legal se está sujeto a la declaración de ganancias o pérdidas patrimoniales.
La invasión rusa y el papel de las criptomonedas al servicio de los estados
La influencia del economista de la Escuela Austriaca Hayek, en una parte del sector cripto, puede hacer difícil que muchos asuman esta premisa. Sobre todo, cuando algunos de ellos reniegan de los estados y sueñan con un sistema financiero alternativo. Sin bancos centrales y con un gobierno con capacidades limitadas en política económica y social.
Conservar el estado de bienestar
Sus ideas podrían suponer la eliminación del estado de bienestar, un modelo que hemos desarrollado durante los últimos cuarenta años. Es cierto que no es un patrón perfecto y que habría que revisar los boquetes fiscales por los que algunas empresas y grandes fortunas no pagan lo que deben. Sin embargo, a lo largo de todos estos años hemos conseguido que España pase de ser un país iliberal y anticuado a figurar entre las grandes economías de la UE y a estar en el ranking de las 25 mejores democracias del mundo. Las criptomonedas, como cualquier otro bien, deben declararse. En eso se basa el respeto a nuestra Constitución.